jueves, 4 de enero de 2018

UN GUIÓN CINEMATOGRÁFICO (5 PARTE)

Ya voy llegando la final de la narración de mi experiencia en el CEIP Miguel Iscar. He intentado plasmar con dosis de sensatez la experiencia en la dirección de un centro que venía marcado por un historial  de desacuerdos y conflictividad. En buena lógica no puedo aportar datos concretos ni hechos que puedan molestar a personas,  docentes, alumnos y familias, que vivieron circunstancias no deseables. Cada persona tiene razones y vivencias y, por encima de todo, eso debe ser respetado. Ya he comentado en la anterior entrada "Los ataques reptilianos conviviendo con los RRI" las dificultades que algunos alumnos, muy pocos, entrañaban y cómo intentábamos gestionarlo con las herramientas disponibles. Reconozco que en algunas ocasiones fui errático  encabezando la responsabilidad de una mala decisión. No hay mejor manual que el de la experiencia. Una experiencia que se vería frustrada cuando por el mes de marzo, en el concurso provisional de traslados me destinaron a Cantabria. Y esa era la gran decisión que debería tomar: regresar definitivamente a mi casa y mi tierra, o seguir apostando en lucha por un Centro que aún debería recorrer un largo camino para normalizarse. Muchas noches de "me voy o me quedo".

Pero en este capítulo quiero reseñar uno de los momentos más felices y gratificantes. Uno de los agrupamientos, 3, 4 y 5 de primaria, había mostrado desde el inicio muchas dificultades para mantener un clima de convivencia y cohesión entre los alumnos. No conseguíamos hacernos con la clase ni engancharles hacia algo que pudiera motivarles. Una mañana, en un ataque de ocurrencia inesperada, pensé en algo diferente, en algo que no hubieran hecho nunca: Vamos a hacer una
Momento de ensayo
película. Así que por mi cuenta y riesgo les propuse la idea y les encantó, todo hay que decirlo.  Ellos lanzaron la idea del guión en pequeños grupos. Tuve que hacer modificaciones muy severas pues su argumentario era cuanto menos macabro y terrorífico.: asesinatos, casas incendiadas, desapariciones misteriosas... Suavicé hasta el infinito parte de sus aportaciones y de ahí salió el guión de "El silencio del columpio". Como lo íbamos ensayando por entregas, aprovechaba para que ellos hicieran algunas aportaciones para la siguiente escena. Finalmente dimos con la historia definitiva. El efecto mágico lo habíamos conseguido: ellos mismos sintieron que esa película era suya. Asigné un papel
Día del estreno
a cada uno: ayudante de cámara, regidor, luces, fotos... y comenzamos la grabación. Tuvieron que pasar un par de meses hasta su estreno pues todo era laborioso. También hicieron un cómic sobre la película, los carteles y las entradas para los distintos pases que iban hacerse. Y así, el día de la presentación mundial, acudieron al colegio padres y madres, representantes del CEAS, representantes
de asociaciones de vecinos, asesores del CFIE... Fue uno de los días más emocionantes que los chicos habían vivido en el colegio y que no olvidarán en mucho tiempo.


Los meses fueron pasando labrándose más experiencias y proyectos con momentos valle y momentos  complicados, pero todo eso entraba dentro de un guión previsible. Y fue por el mes de abril cuando cometí mi gran error o equivocación. Carmen Iglesias me invitó a participar con un pequeño artículo sobre la experiencia del CEIP Miguel Íscar en la web EvaluAcción, Una web de la que me he hecho fiel seguidor por su seriedad e interés de contenidos educativos. Con el artículo que escribí "Educando con el Hashtag "Enfants Terribles" intenté plasmar todo lo positivo que centros de este tipo pueden aportarte en tu tarea profesional. En una de sus frases, que cito textualmente, escribí: "Es lo que se denomina un centro gueto de etnia gitana al 100% de su alumnado" Esto indignó a algunos sectores educativos achacándome de ser yo el que categorizaba al centro como un gueto. La hipocresía a veces no tiene límites y la falta compresión lectora es aún peor cuando  no se entiende "lo que se denomina". Pero no conforme con el escarnio quince días después de su publicación Pepito Grillo, supongo que un pseudónimo, escribe un comentario tremendamente destructivo con lindezas como esta  "Factores como la tensión diaria o el miedo que tus compañeros deben vivir a diario, intentando educar a personas que no tienen reglas y que se valen del insulto y de las agresiones como armas de comunicación. Un centro de educación primaria donde el lenguaje verbal es propio de una cárcel, y el escrito no llega a ser ni el de la peor clase de infantil de cualquier otro centro. Eso sí, el lenguaje tecnológico debe ser fantástico"
Y fue ahí cuando me dejé llevar por la frustración y la impotencia, y decidí que mi trabajo había terminado. El rechazo, la hipocresía, el estigma y la acusación serán barreras insalvables. Hagas lo que hagas todo será en balde. Era el momento de volver a casa y abandonar el barco. La batalla se había perdido. Perdón, mi batalla yo solo la había perdido. "Un buen maestro nunca abandona a sus alumnos" Afortunadamente aún quedan buenos maestros/as que aún siguen peleando por cambiar el Centro contra el rechazo y el estigma.

continuará y finalizará

LOS ATAQUES REPTILIANOS CONVIVIENDO CON LOS RRI (4 PARTE)

Explicado en la anterior entrada cómo elaborábamos y documentábamos los Proyectos en "Resucitando el papel muerto" toca ahora describir el tratado más sensible, aquel que hay que sostener con la calma y leerlo sin sobresaltos ni indignaciones colectivas. Espero que la sensatez me lleve por el camino recto. Hablo de las disrupciones, los conatos de agresión o la violencia e ira incontrolable. Antes de iniciarse el curso escuchábamos de manera tangencial escenas terribles de unos alumnos ingobernables. Aún recuerdo el primer día de curso, sin alumnos, como alguien nos dijo: ¿pero sabéis donde os habéis metido? y siguió describiéndonos escenas cuasi dantescas. Mi respuesta fue: pero algo bueno tendrán, ¿no?
Desde el equipo directivo no entendíamos como muchos docentes externos, (al final todas las ciudades son un pueblo y todo te llega a los oídos) vociferaban por cerrar un centro de este tipo. Lo malo es que luego a estos alumnos no los quería nadie en sus Colegios llegando incluso al repudio. Si alguien tiene hechos y razones que me lo contradiga. Este tipo de cuestiones son las fábricas demagogas del estigma, del etiquetado, del alumno "per se". Incluso, para mayor indignación nuestra, aunque nunca lo manifestamos, lo hago ahora, se criticaba la extraordinaria dotación de recursos que el Centro había recibido para unos alumnos que no lo merecían. Enumero a continuación la extraordinaria dotación de recursos: una secretaria docente para liberar algunas horas de tramitación administrativa al director, una PTSC cuatro días por semana, un Kit de juegos de construcción y puzzles, una reforma de los servicios, ventanas, tirar un tabique, dos pizarras digitales en Ed Infantil, seis ordenadores de segunda mano formateados a Linux por aquello de ahorrarnos el antivirus, unos botes de pintura para decorar los pasillos del Colegio que gratuitamente realiza  Art Olid, dos suelos de linóleo en las aulas de infantil y cablear dos aulas ya que no llegaba la wifi. Como podéis leer eso fue, sin duda, el paradigma de la dotación de recursos. Ah, casi lo olvidaba. Se reformó también el único servicio de los profesores que había quedado reducido a la cochambre por las obras de inicio de curso y que hasta ese momento teníamos que compartir con los alumnos. En cualquier caso, y esto no lo digo con ironía, todos los esfuerzos que hizo Ayuntamiento y Dirección Provincial son dignos de elogio, le pese a quien le pese.
Pero retomando el hilo conductor que nos lleva esta entrada... ¿eran todos los alumnos tan terribles como se describían? La respuesta es categórica y mayúscula. NO. Como en todos los centros hay alumnos disruptivos en un porcentaje muy pequeño  que trastocan la vida del centro. Si a esto añadimos que las condiciones de baja autoestima, de pocas perspectivas de futuro, de inminente riesgo de exclusión, de falta de estímulos familiares y nulos recursos económicos, todo se complica. Pero si a mayores algunos de estos disruptivos deberían ser tratados y diagnosticados desde psiquiatría infantil la complicación del educador se hace mayúscula. Es en ese momento cuando vives los ataques reptilianos, el secuestro emocional llevado al extremo y una sensación de desamparo o de falta de recursos para saber gestionarlo. Solo paciencia y esperar que pase el temporal, que pasa, siempre pasa Sea endeble o estricto no encuentras más herramienta a posteriori que un de Reglamento de Régimen Interno y dar una solución que quieres correctora pero que no tienes la más mínima confianza que así sea. Un Reglamento que había que aplicar con coherencia y no llevado al extremo del "talibanismo" Solo un hecho era implacable e indiscutible: la agresión. De esto también se nos acusó aduciendo que teníamos miedo a las familias. Familias con las que ahora, por cierto, tengo muy buena relación. Aplauso para los indignados por la dotación de recursos.
¿Y el resto de alumnos que es la amplia mayoría? Pues con las inquietudes, inteligencia y ganas de aprender que tiene cualquier otro chico de su edad. Es quizás a partir de los ocho años donde todo se complica en estos centros por razones que no soy capaz de comprender aunque sí de intuir. Pero lo importante es buscar soluciones y no nadar en el desespero de un valle de lágrimas. Ya he descrito algunas que pueden ser efectivas: empatía (eso no se aprende en un curso de formación; hay que nacer con esta destreza), bienestar y relajación, metodología que les haga ser partícipes y protagonistas, crear un entorno colaborativo con las familias (se podría llegar a sopesar "comunidades de aprendizaje" aunque no sea de manera tan estricta) y muy importante: poner especial mimo y énfasis en la Educación Infantil, el ciclo más importante en toda la educación obligatoria. Si en este último aspecto tienes la suerte de contar con verdaderos profesionales, que hay muchos sin desmerecer a nadie, tienes muchas cosas ganadas. Si alguien encuentra una diferencia entre estas clases de infantil y otros colegios que me diga dónde porque yo no lo veo. Miento, sí lo he visto; estos niños aprendieron a programar con Scratch Jr dentro del programa Formapps.


Y para que nadie me acuse de ser excesivamente tecnológico invito a que vean otros proyectos de Infantil como:
O como desarrollan otras habilidades y competencias:
Como he escrito en otra entrada de estas maestras aprendimos a organizar las clases por rincones en Primaria y a hacer grupos interactivos para trabajar el pensamiento lógico y la conciencia fonológica. Con ello trasladamos estas estructuras de Ed Infantil en la Ed Primaria y sin darnos cuenta, estábamos "Infantilizando la Ed Primaria" término que  escuché a la directora del Colegio Manuel Núñez de Arenas en el Congreso "Escuela y Barrio" en Murcia y que me encantó.
Y así fue como fueron forjándose nuestros grupos interactivos de primero a quinto de primaria dentro del aula ganando en confianza, autoestima y autocontrol. Pero el camino aún es muy largo por recorrer. Solo sentamos unas bases para iniciar una maratón que terminará en el éxito o en el abandono. Y si se abandona el Centro tendrá los días contados y los que piden el cierre habrán ganado la batalla.



continuará



miércoles, 3 de enero de 2018

RESUCITANTO EL PAPEL MUERTO (3ª PARTE)

Como ya he señalado en la entrada anterior "Si te crees en el infierno es que estás en él" los inicios no fueron sencillos. En honor a la verdad, nada fue sencillo para que nadie se lleve a equívoco. Pero había algo, una fuerza interior, un no tirar la toalla o la famosa resilencia que nos hacía levantarnos ante las adversidades de manera cohesionada e inquebrantable (Estas experiencias unen de por vida). Muchas veces escuché, antes de pisar el colegio: "Este tipo de alumnado no está interesado en aprendizajes académicos o estructuras curriculares estancas y secuenciadas por capítulos" y doy fe de ello. Pero si tenemos una perspectiva más amplia no cerremos el círculo a estos alumnos por ser gitanos. La experiencia posterior e intuición me ha dicho que ni este, ni ningún otro tipo de alumnado. No hagamos distinciones. Pero para nuestra desgracia, especialmente para la de nuestros alumnos, hemos acomodado una metodología a nuestros intereses y no a la de los discentes, llamemos las cosas por su nombre y no seamos políticamente correctos. Tirar de libro, ejercicio y examen es vivir en la terquedad cíclica y acomodada de darte todo hecho para invertir el menor tiempo posible en preparar las clases. Si no, no entiendo como la escuela de hoy sigue anclada en un sistema que cosecha pésimos resultados. Ramón Flecha dice, con todo el sentido común, que médicamente tienes derecho a la mejor sanidad pues los avances científicos y los estudios que avalan los resultados  son aplicados a los pacientes. Sin embargo en educación no tenemos ese derecho; seguimos tercamente con un sistema que ha quedado fuera de la sociedad actual, la sociedad del Siglo XXI.
Pero no seré yo quien propague alegatos de este tipo. Ni me veo en situación de hacerlo ni tampoco me veo avalado con algún estudio que así lo corrobore. Tampoco creo en una innovación que se catapulte a golpe de ocurrencia o moda; seamos sensatos y pongamos los pies en la tierra. Como tampoco quiero gastar tiempo ni escritura en disertaciones, pues en la red se pueden ver múltiples opiniones, experiencias (sesgadas en la mayoría de los casos y no del todo creíbles) y corrientes innovadoras, me parece más útil explicar cómo llevamos a cabo los Proyectos aunque para algunos pueda ser displicente.


Fuente. Orientación Andújar.
PROYECTANDO PROYECTOS.
Siguiendo los siete pasos esenciales que muestra la imagen todos los docentes del centro coincidimos en señalar que el más complejo residía en la "organización y planificación" o dicho de otra forma: cómo programamos los proyectos.
Dedicando todas las tardes de los jueves a sesiones formativas y de coordinación elaboramos de manera consensuada un documento para que el proyecto estuviera reflejado por escrito. Es decir: realizar una programación. A modo de paréntesis quiero señalar que hay un problema muy serio con documentar las programaciones. Sencillamente lo odiamos. Fabricamos, plagiamos o cortapegamos de editoriales, programaciones sin ton ni son hasta convertirlas en un "dead paper" (papel muerto) Queda hortera decirlo en inglés pero me mola. Lo confieso, yo también lo he hecho. Con eso libraba un trámite administrativo, no sea que venga el inspector y me lo pida. Cierro paréntesis.
Pensado con un poco de coherencia y aplicando la inteligencia colectiva elaboramos un documento sencillo para que, de manera interdisciplinar, quedara documentado el proyecto: Título, justificación, hilos conductores, temporalización, bloques de contenido y producto  final. La segunda parte por materias. Descripción global de las actividades o tareas ( inicio desarrollo y final), estándares, recursos y escenarios. Finalmente, por materias también, la evaluación (rubricada) y al final una autoevaluación del proyecto.
Con esto resucitábamos al documento finido y lo presentábamos en  un "papel vivo".  Compartíamos el documento en Drive, con permisos de edición para los intervinientes. Por último lo publicábamos  en la web del centro desde el inicio. Así está público para que pueda ojearse, plagiarse o corregirse. Si alguien se lo está preguntando mi respuesta es NO. No presentamos al inicio una programación didáctica al uso: el corta pega nada creíble que ya desde el inicio nace muerto.
En este enlace muestro un ejemplo: "VALLADOLID Y LA COCINA"
Dificultades que se expusieron: ¿De dónde saco los famosos estándares de aprendizaje?
Respuesta: sencillo, del currículo. Toma, aquí tienes todos los estándares en una tabla y por colores para que no te pierdas con los bloques de contenido: ESTÁNDARES
Dificultad: ¿ y no sería conveniente seleccionar estándares tipo que nos ubiquen en un nivel de competencia curricular, especialmente en instrumentales como lengua y matemáticas?
Respuesta: aquí lo tienes y por colores. Rojo de nueva adquisición y azul de consolidación o ampliación. MATEMÁTICAS y LENGUA
Uno de los grandes miedos del docente es rellenar un espacio vacío, un no saber qué hacer cuando no tengo un libro delante con su correspondiente ristra de ejercicios. Sin ser esta una opción perfecta, ni mucho menos, este "modus operandi" coordina a todos los docentes, pone en común estrategias de aprendizaje y se acerca de manera más certera a los intereses de los alumnos. Al fin y al cabo fueron ellos los que seleccionaron el tema. Los productos finales fueron exposiciones públicas, documentales, reportajes... Os añado algunos enlaces:
También los hubo en Ed Infantil, pero eso merece un capítulo aparte porque el trabajo de las dos maestras no solo fue excepcional sino que nos dieron las claves para organizar las clases por rincones "infantilizando la primaria" pero, como digo, eso merece un capítulo aparte.
 
Excepto el Proyecto "Castillos", que fue el que nosotros propusimos, fueron ellos los que decidieron qué  les gustaría aprender. Nosotros pusimos las herramientas, las secuencias y los recursos. 
De manera pertinaz y casi impulsiva insistí en hacer un Proyecto sobre Castillos a nivel de Centro pensando que sería un éxito sin parangón (ya me veía ganando  El Global Teacher Price  y cobrando 3000 pavos la hora en ponencias multitudinarias) y con nuestras dotes persuasivas les convencimos de aquella manera: sí o sí. Fracasé estrepitosamente. Evidentemente fue, sin dudarlo, el que menos les gustó y así nos lo hicieron saber con este rap preparado con la profesora de música. Los raperos de 6º nos  cuentan sus proyectos. Atentos al segundo 25.

continuará


lunes, 1 de enero de 2018

SI TE CREES EN EL INFIERNO ES QUE ESTÁS EN ÉL (2ª PARTE)

Una cita del poeta maldito Arthur Rimbaud encabeza el título de esta segunda parte sobre la experiencia personal en el CEIP Miguel Íscar. Ya puse en antecedentes, con la anterior entrada en "El círculo de los milagros" las medidas de corte pedagógico que se tomarían sobre un centro estigmatizado y marcado por las enormes dificultades que confería. Asumo los riesgos implícitos que conlleva el título de la entrada pues, para nuestra desgracia, algunos pueden auto convencerse pensando que es un centro maldito y que las soluciones pasan por la demolición para una causa que de antemano está perdida. Pido paciencia para aquellos que esperan un final feliz o exitoso, y perseverancia, reflexión y, por qué no decirlo, alguna dosis de compañerismo para aquellos que piensan que centros de este tipo son sencillamente imposibles: son muy difíciles, pero no imposibles.
 
Antes de iniciar el curso con los alumnos decidimos mantener una reunión general con todos los padres y madres. Nos parecía coherente que conocieran al nuevo equipo de profesores y presentar algunas medidas tanto organizativas como de corte pedagógico remarcando la importancia de hacerles partícipes  de un proyecto que se sustenta en tres ejes fundamentales: alumnos, profesores y familias.
La convocatoria fue masiva y acudieron prácticamente todos a la cita con unas percepciones de la reunión muy positivas. Manifestamos nuestros objetivos: confianza, bienestar, aprendizaje activo en un contexto real, educación en valores... y también nos manifestaron sus inquietudes y expectativas con respecto a sus hijos y al centro. Desmitificamos con esto el prejuicio de desatención y despreocupación en la educación de sus vástagos por ser gitanos. La implicación era evidente; solo había que buscar las vías correctas para canalizarlo en acciones de éxito. Esto será muy importante para mis conclusiones finales. Perdón; es absolutamente clave.
 
El Ayuntamiento de Valladolid invierte en el Centro para modificar los servicios, ventanas más adelante, y remodelar  la zona de los despachos. Un cúmulo de
imponderables retrasa la obra, ajenos a no sé quién, aplazando el final de la reforma al mes de octubre. Las dificultades se llaman unas a otras y nunca viene solas. La Dirección Provincial y CFIE de Valladolid también  aportan ordenadores, de segunda mano por petición expresa, y otras medidas que verdaderamente se hacen plausibles. Así pues damos comienzo al curso escolar esperando a los alumnos con ilusión y ganas de "hacer cosas". Ya solo faltaba iniciar el curso  y  desmentir la etiqueta de "Enfants Terribles" para decir al mundo: aquí estoy yo y puedo con todo.
 
Los proyectos o intenciones sobre el papel aguantan todo lo que le eches. Nuestras medidas eran coherentes y consensuadas. Pero la realidad no oculta su cara más cruel. Los  profesores "novatos" vivimos con sorpresa en los inicios  escenarios desconocidos: falta de atención, escaso o nulo autocontrol, una convivencia en el aula marcada por la agresividad entre los propios alumnos y explosiones repentinas de secuestros emocionales a veces incontrolable en situaciones de amenaza o frustración. Fue entonces cuando aparecieron mis persistentes dolores de estómago a las 8 de la mañana saliendo de casa. Fue entonces cuando se me dibujó en el rostro la amargura del fracaso repicando sobre mi cabeza una vida en el infierno. Sin embargo las dos maestras tutoras con experiencia en el centro, una de ellas por desgracia pidió la baja por maternidad a las dos semanas, tenían perfectamente controladas las clases. Su autoridad, que no  autoritarismo, se había labrado con la confianza, la empatía y  la ventaja  de ser maestras conocidas de otros cursos. Entonces si con ellas resultaba... ¿debíamos tirar la toalla? Y fue ahí cuando aprendí que si algo funciona y funciona bien, cópialo, aprende de tu compañero; lo demás será macerarlo con grandes dosis de paciencia, reforzar su autoconcepto en lo positivo,  y mirarle a los ojos para ganar su confianza. Son niños y los niños tienen la espontaneidad de apreciarte y quererte si les escuchas, si les valoras, si les atiendes, si sabes acercarte a sus emociones. Entonces te regalaran lo que nunca habías vivido antes: un abrazo de aprecio que estos niños, los alumnos del CEIP Miguel Íscar te daban a diario, situación que antes no había vivido en ningún otro centro. Entonces y solo entonces merecerán la pena los esfuerzos, los dolores de estómago y porqué no decirlo, lo que algunos creen que es vivir en el infierno. Solo si aprendes eso sobrevivirás en un centro que te dará un aprendizaje y experiencia que te marcará toda la vida. Será entonces cuando digas: ahora sí estoy preparado.
continuará
 

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL CÍRCULO DE LOS MILAGROS

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog  de variado calado en cuanto a temática y ecléctico en cuanto a huir de extremismos o dogmatismos de índole educativo. Por relajar mi sistema cerebral  y no ser monotemático, he alternado mis reflexiones en el blog con  "El asesino renacentista de las cuatro calles", libro a día de hoy inconcluso de facto y mente,  pero que espera ansioso nuevas entregas sinópticas por distintos rincones mirobrigenses hasta verse convertido en una historia cargada de fantasía, humor, misterio y aventura alocada en el Ciudad Rodrigo de 1910 y 1911. Quién sabe si no se convertirá algún día en un libro de tirada efímera para ser regalado entre amigos benévolos que no sean especialmente crueles con mis escasas dotes literarias.
Pero ahora quiero escribir sobre educación desde mi experiencia. (Este es el punto crítico para que el lector decida seguir adelante con la lectura  o invertir su tiempo en otras cuestiones que no me incumben)
Las reflexiones educativas nacen de una experiencia que te va guiando por un camino que consideras adecuado o de sentido común pero que, como es de suponer, no a  todo el mundo convence.
He dejado pasar un tiempo prudencial para describir y reflexionar sobre la experiencia vivida en el CEIP Miguel Íscar de Valladolid durante el curso 2016/17 pues el tiempo te hace mantener equidistancia y pragmatismo, sin apasionamientos, pero sostenido por un punto de inflexión que te marca profesionalmente para toda la vida. Así pues comenzamos esta entrega por capítulos, no sé si dos, tres o cuatro. Lo que dé de si mi memoria y mis archivos digitales. Y ya puestos, quizás pueda ayudar a docentes que trabajan en centros de características similares.
 
LOS COMIENZOS
 
Entre la disposición por mi parte, la recomendación por otra, y el ofrecimiento por vía administrativa acepto el "reto", de manera eventual en espera de un cambio de destino y de Comunidad Autónoma, para ir en comisión de servicios al CEIP Miguel Íscar de Valladolid. Después de 10 cursos en la dirección de un Centro de Formación de Profesores (CFIE de Ciudad Rodrigo) pensé que era una gran oportunidad  poner en valor todo lo teorizado ( y aprendido) con respeto a: metodologías activas, TIC en el aprendizaje, educación emocional, neuroeducación, currículo interdisciplinar-competencial y todo ese compendio de oferta que los Centros de Formación ofrecen para la mejora y actualización docente. La inversión que la administración hace con estos servicios debe cosechar sus frutos. Si no, en buena lógica, deberían desaparecer de manera inmediata.
Las circunstancias del Centro eran singulares: la mayor parte del profesorado que conformaban el claustro no estarían durante el curso16/17 y la ubicación del Colegio está en un barrio donde mayoritariamente la población es de etnia gitana, lo que significa que los alumnos  serían de dicha etnia. En este caso todos los alumnos del colegio eran gitanos. "Si no de qué iba a estar yo allí de director"- como me dijo un colega de cargo, en un comentario sutil pero cargado de significación hiriente- Pero tenía razón: si no de qué iba a estar yo allí.
Pero cuando crees que todos los condicionantes te hacen suponer que será un año complejo para afrontar retos de este tipo y  no sabes si  serás capaz de conseguirlo, se produce el primer milagro en el CEIP Miguel Íscar. Se asigna una secretaria docente para el equipo directo y una PTSC a tiempo total que tienen la misma visión global sobre educación y con la misma idea metodológica. No conforme con este milagro, la  fortuna nos deja a la única tutora que quedó del año anterior y que también era de la misma corriente de pensamiento educativo. Y para cerrar el círculo del primer milagro se configura un claustro definitivo con interinos y docentes de concursillo que de forma casi mayoritaria creen firmemente en "otra educación". ¿no es un milagro? Quizás no; realmente hay muchos docentes con  ganas de cambiar la escuela convencional, o tradicional, o llamadlo como queráis, pero sabemos todos de qué hablamos.
Solo una fue mi condición no exenta de riesgos. "Dejadme hacer lo que yo creo que puede funcionar" Desde inspección no solo lo vieron oportuno sino que se apoyó esta propuesta de manera incondicional y se respaldó desde el inicio.
Así pues nos pusimos manos a la obra durante el verano  la secretaria y un servidor para fijar las líneas metodológicas que queríamos para el Centro.
  • Agrupamientos flexibles en función de competencias curriculares. No solo no contemplamos el desdoble sino que buscamos agrupamientos que permitieran mayor interacción para proporcionar aprendizajes cooperativos.
  • Dos profesores por aula  aprovechando estos agrupamientos. PT y AL trabajarían también dentro del aula mayormente. Compensatoria , el que escribe, también dentro del aula, pero con algunas horas semanales para, con pequeños grupos, trabajar la competencia Matemática y TIC.
  • Formar, por parte del PTSC, a dos alumnos mediadores en la resolución de conflictos.
  • Seleccionar horas semanales para realizar Proyectos (ABP) teniendo claro que serían proyectos interdisciplinares y trabajando todas las competencias.
  • Encontrar en el fichismo un tiempo de rutina de trabajo medido pero que no ocupara la mayor carga lectiva ya que nos generaba pocas expectativas de aprendizaje. Sin embargo ineludible e inapelable para fomentar la responsabilidad y un momento de concentración individual.
  • Llevar al aula momentos de relajación (llamadlo mindfulness o como queráis) en Ed física, que era quien estaba especializada en el tema.
  • Rescatar los mini portátiles de RED XXI y ponerlos en marcha junto con los tres dispositivos móviles del colegio.
  • Utlizar Class Dojo todo el claustro como herramienta de refuerzo en habilidades y  aspectos de mejora.
  • No usar libro de texto más que como recurso para localizar información o trabajar algunas secuencias de aprendizaje. Daba igual la editorial y el año; lo que se encontrara en la biblioteca.
  • Estructurar por rincones grupos interactivos para desarrollar el pensamiento lógico y la conciencia fonológica, utilizando incluso alguna herramienta de gamificación. (aprendizaje silencioso)
Evidentemente había muchos más aspectos en nuestro proyecto pero lo mejor sería empezar por lo que pudiéramos dominar y que no quedara en una declaración de intenciones. Pero algo más había que hacer: había que eliminar una imagen denostada, un estigma de centro catalogado como conflictivo. En definitiva, había que empezar de cero e ignorar lo que hubiera pasado anteriormente. Sino sería imposible  afrontar el reto. Y por encima de todo tener presente que son niños con el instinto natural que la curiosidad les da: aprender y vivir en un entorno de  buena convivencia. "Mejoremos el autoconcepto y bienestar de los alumnos para crear un entorno de felicidad y aprendizaje activo" Ahí es nada.
CEIP MIGUEL ISCAR

continuará...


miércoles, 19 de abril de 2017

LA CONQUEOLOGÍA FRENTE AL CURRICULO OFICIAL


Hace tiempo que no escribo en el blog y mucho sospecho que no será mi última entrada pues en lo que ando ahora ocupado, además de dar clase y dirigir un centro del que hablaré en otra reflexión no muy lejana, es la de documentar aspectos curriculares generales para un Colegio Público de una singularidad propia y exclusiva: un centro de etnia gitana al cien por cien de su alumnado.

CEIP Miguel Iscar. Taller matemático en cooperativo. Metodología del sentido común
Esta tarea me lleva a múltiples reflexiones que hago públicas y que, en cierta medida, me inquietan y dejo reflejadas por escrito. Prefiero que no se tomen demasiado en cuenta y se tome con humor. La vida es para afrontarla con una sonrisa.

Lo primero quiero hacer público mi deseo de tener una entrevista personal con el ideólogo del currículo oficial (Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero) y preguntarle qué entiende por "metodologías activas", término que incluye en numerosas ocasiones. Opto por pensar que cuando se refiere a estas "metodologías guays" lo hace porque algo ha leído al respecto y el término en cuestión da un carácter de modernidad educativa en una sociedad avanzada y acorde a los tiempos que corren. Otra opción podría ser que, al incluir el término "metodologías activas", se abra la espita para que "gurús" formativos instalen un chiringuito de ponencias al peso y nos quedemos ojipláticos con sus experiencias de aula (inexistentes por otra parte). Y una última opción, y esta es la más creíble, es que esto lo escribiera tomándose unas cervezas con sus colegas llorando de la risa para ver como el personal educativo se devana lo sesos y encaja esto en los decretos curriculares autonómicos (En Castilla y León el Decreto 26/2016 del 21 de julio)

Entiendo por escuela inclusiva aquella que el sistema se adaptaba a la diversidad de su alumnado teniendo en cuenta discapacidades, si las hubiera, procedencias étnicas o culturales, ritmos de aprendizaje, intereses o habilidades concretas ... para poner en práctica una "innovación educativa" que pudiera llevarse a cabo. ¿Por qué tiramos confeti, globos de colores y fuegos artificiales cuando nos referimos a la innovación educativa como algo extraordinario? Voy a sustituir "innovación" por "sentido común". Lo sé, vende menos pero al fin y al cabo es lo mismo ¿no?. Lo cierto es que los estándares de aprendizaje clasificados  por niveles, áreas y bloques de contenido dejan muy poco margen, o más bien ninguno, a lo que entendemos por inclusividad. Es más, si alguien se sale del item estanco está abocado a ser el imbécil de la clase, algo que eufemísticamente lo catalogamos como "alumno con desfase curricular".

Si preguntáramos a un maestro/a de secundaria (no, no me he equivocado, insisto maestro/a) cómo quiere que lleguen sus alumnos al instituto nos diría:
Con que tengan un razonamientos lógico, me vale
Con que sepan expresarse oralmente y por escrito, me vale
Con que sean competentes para tener autonomía en su aprendizaje, me vale
Con que tengan un sentido crítico, me vale
Con que sean respetuosos con el trabajo de los demás. me vale
Con que sean buenas personas, me vale
Con que no vengan odiando la escuela, me vale
Con que sean creativos y tengan iniciativa, me vale

Podría seguir reflejando muchas más y seguro que ninguna de ellas está en el currículo enciclopédico y soporífero. Así pues la conqueología sigue subyugada bajo la exterminadora espada del contenido curricular amnésico mientras el ideólogo del Real Decreto sigue tomando cervezas y riendo a mandíbula batiente con sus colegas viendo como innovamos en lo más alto del truño. Si logro tener una entrevista con él o ella que sea tomando unas cervezas para que yo también pueda reírme. Pero si todo esto lo hubiera ideado en un despacho, a la luz de un flexo y con un ejército de asesores, entonces, sí estaría preocupado y ya no me lo tomaría con tanto humor.

martes, 9 de febrero de 2016

LA MÁSCARA DE LAS CADENAS 2 PARTE

Casa de La Cadena
Colegio San Cayetano. Una mañana de enero de 1910. Clase de historia
- La  portada semicircular de la Casa de la Cadena, posee unas dovelas desproporcionadamente grandes si lo comparamos con otros edificios del XVI, Pero no es en estas dovelas en lo que ustedes tienen que fijarse, sino el detalle que cobija su alfiz. Verán una cadena minuciosamente labrada. ¿se han fijado bien? ¿alguna interpretación de dicho ornamento mis queridos aspirantes a talentos?
Solo una mano se levantó como un resorte en la clase del profesor D Celorico Sánchez Toribio. Dejó pasar unos segundos por ver si había más alumnos que pudieran plantear diferentes interpretaciones. La única mano siguió en alza con los cinco dedos totalmente extendidos para reclamar  si cabía mayor atención
- Bien, hable usted Gabriel que le veo con ímpetu y velocidad de reacción para la creatividad.
- Yo he pensado mucho en ese detalle D Celorico y cada vez que paso por ahí, que es muchas veces, le doy un significado distinto. Mis últimas conclusiones me llevan a una respuesta inequívoca.
-No sea usted tan taxativo Gabriel, pues en el arte de la ornamentación arquitectónica a veces los caprichos quedan por encima de los significados. Pero siga, siga con su exposición. Le escuchamos atentamente.
Y vaya si escuchaban todos los alumnos pues las intervenciones de Gabriel San Juan eran dignas del aplauso unánime o de una carcajada explosiva. Esto último con mayor frecuencia para su desgracia pues le acarreaba serios disgustos y no pocos bofetones. Pero D. Celorico era un profesor diferente. El sí dejaba hablar, interpretar y soñar. Sin duda era un profesor distinto y querido por todos sus alumnos. José María, el alumno santanderino recién llegado al colegio de San Cayetano, decía de él que era "El magnífico: el mejor profesor que existe en el mundo"

La mañana del primer encierro del Carnaval del Toro de 1910, como  se había acordado, era el día perfecto para dar a conocer el traje de súper héroes de la cuadrilla inseparable de amigos. La confección de las camisolas correspondió a la señora Paquita Castilla, vecina de Isidoro. No tomó ni medidas ni diseñó patrón alguno, confeccionando  talla única en tres cuerpos de hechuras diferentes dando como resultado un auténtico desastre en la percha de los súper héroes.  Isidoro, el más desarrollado, dejaba al aire una panza que se estaba haciendo cada vez más voluminosa desde vivía con su tía. Gabriel y José María, flacos aunque de estaturas distintas, les daba la camisola un aire acampanado, incluso femenino. Las medias negras a modo de pantalón también eran de talla única. Isidoro aclaraba el color negro de la media  hasta la casi rotura embutiendo sus musculosas piernas en el tejido. A José María le quedaban francamente bien debido a los pulgueros extra gordos que se puso debajo. Gabriel, por su parte, pensó que unas medias negras con esa textura estaban pensadas para protegerse del frío y no vio necesario llevar muda interior debajo. Por desgracia para él, sus escuálidas piernas y su estrecha cintura dejaban extremadamente suelta la prenda teniendo que levantar cada dos segundos los bordes de la media so riesgo que esta cayera a la altura de los tobillos por la propia gravedad y la falta de andamiaje. Las capas y el antifaz arreglaban someramente el disfraz. Se uniformaron los tres en casa de Isidoro, pues aquello de vivir con su tía les daba cierta libertad y evitaba que sus otros dos amigos dieran demasiadas explicaciones en casa.
-Recordad- les dijo Isidoro antes de salir de casa- Nunca os despeguéis de mí. No corráis sin sentido y que el miedo no se apodere de vosotros cuando veáis los toros. Mirad para atrás cada segundo pero sin peder la orientación frontal del recorrido y fijad un punto de escapatoria preferiblemente a la derecha. Os queda claro, ¿no?
José María, muerto de miedo, no tenía claro nada. De hecho todavía no sabía qué hacía vestido de esa guisa dispuesto a jugarse el pellejo delante de las bestias.
-Ten confianza Isidoro. Ante ti tienes a dos futuros corredores de encierro- contestó Gabriel al tiempo que cogía del hombro a José María dándole unas palmaditas- Y... por cierto ¿ tienes una cuartilla de papel en blanco? La necesito. 
- Sí claro, ¿necesitas también una plumilla para escribir algo?
- No, no es necesario. 
Sus dos amigos   prefirieron no preguntar pues las ideas de Gabriel era mejor no saberlas y actuar a golpe de improvisación si resultaba ser otra de sus perogrulladas.
- Vamos directos a burlar la muerte amigos. Pues estos tres héroes farinatos hoy marcarán una página en la historia que pasará a la posteridad- Sentenció Gabriel al tiempo que tiró de las medias hacia arriba por enésima vez en apenas unos minutos de vestimenta.
Muchas fueron las mofas de espectadores agolpados entre carretas que delimitaban el recorrido del encierro.  Los tres jóvenes se situaron en la primera entrada de la Puerta del Registro. La sobre carga de adrenalina recorría todos los vasos sanguíneos de José María. Isidoro parecía tranquilo pero en sus ojos se vislumbraba la tensión de alguien que se estaba jugando la vida. Para extrañeza de sus amigos, Gabriel estaba más preocupado de ver si entre los espectadores estaba el amor de su vida: Clarisa, la larga. De repente, para sorpresa de sus amigos, Gabriel  en medio del recorrido, alzó sus manos y pidió sin éxito silencio entre las risas de la concurrencia.

-Oh muerte- Profirió Gabriel a voz en grito entre corredores y espectadores produciendo el silencio deseado para   sonrojo de sus amigos-

En esta hora te desafío con gallardía
para robar a mi desvelo la sequía
que el corazón herido y pertrecho 
alcance el amor  en su provecho.


Un aplauso unánime de la trapatiesta con un algún vítore desgañitado, irrumpió  el pitorreo de los espectadores.

Gabriel alzo nuevamente las manos para pedir silencio  a la vez que mostraba la cuartilla doblada al personal.

-Si muero en el encierro  dad este  poema a mi amada y si de mis venas cae  sangre derramada  sepan que cada gota...
- !Qué vienen los toros!- Se escuchó entre algún espectador.

Sin atender las órdenes de Isidoro, José María y Gabriel salieron corriendo como alma que lleva el diablo hacia el túnel de la Puerta. 
-¡Maldita sea! ¿Pero dónde vais? ¡Aún no!- Les gritó Isidoro.

Sus capas,  se alzaban por la velocidad de sus piernas en paralelo al suelo en un primer instante. Lo aparatoso del disfraz y la flojera de las medias de Gabriel convertidas en calzones de súper héroe,  produjo un traspié que trajo consigo un clamor de pánico entre los espectadores.

Entre estos espectadores se hallaba oculto en el anonimato el Asesino Renacentista que incluso sonrió al escuchar el alegato de Gabriel abandonando inmediatamente después su posición privilegiada en la muralla. No era necesario ver el encierro. Estaba a escasas horas de perpetrar su crimen. La víctima, el desconocido maletilla "Chicuelinas de Puerto Seguro", tenía sus horas contadas.

Continuará...


PRÓXIMO LIBRO
EL ASESINO RENACENTISTA DE LAS CUATRO CALLES